El Gobierno ha lanzado el Real Decreto Ley 19/2012 por el que liberaliza la apertura de comercios, normativa que ya ha entrado en vigor. Esto en la práctica supone que los negocios con unas instalaciones inferiores a 300 m² no necesitan de licencias municipales para su apertura, tan sólo una declaración responsable de cumplimiento de la normativa vigente, para abrir sus puertas al público. Esto supone una enorme reducción de plazos en la apertura de algunos negocios, especialmente en el caso de los talleres, que de media necesita entre seis meses y un año para abrir las puertas del negocio una vez termina las obras de las instalaciones.